Ningún desnudo, ni siquiera el más abstracto, debe dejar de despertar en el espectador algún vestigio de sentimiento erótico, aunque sea la sombra más somera; y si no lo hace, es que estamos ante un arte malo y una moral falsa. El deseo de abrazar y unirse a otro cuerpo humano es una parte tan fundamental de nuestra naturaleza, que nuestra noción de lo que conocemos como forma pura está inevitablemente influida por él; y una de las dificultades del desnudo como tema del arte consiste en que estos instintos no pueden quedar ocultos, como quedan por ejemplo en nuestro goce ante una pieza de alfarería, y alcanzar de ese modo la sublimación, sino que se les hace emerger a un primer plano, donde amenazan trastornar la unidad de respuestas de la que una obra de arte extrae su vida independiente.

KENNETH CLARK. The nude: A Study in Ideal Form. 1956

 

 

Llicència de Creative Commons
Tot el contingut d'aquesta web està subjecte a una llicència de Reconeixement-NoComercial-SenseObraDerivada 3.0 No adaptada de Creative Commons

L'art i la sexualitat són una mateixa cosa perquè l'art només pot ser eròtic. L'art no és mai cast, s'hauria de prohibir als babaus ignorants i no posar-lo a l'abast dels que no hi estan preparats. Sí, l'art és perillós, i si és cast no és art.

PICASSO